Del libro 
CANCIÓN PARA UNA AMAZONA DORMIDA 
Adonais. 489. Ediciones RIALP. S.A. Madrid- 
 

I 
 

.....HOY te pienso, Amazona, 
saco de tu dolor otro dolor más inmenso 
para extenderlo en el crepúsculo. 

.....Hoy he de vocear tu cuerpo de pan fresco, 
pisar tu bulto de mujer, tu niñez 
donde un río abre su selva de pájaros. 

.....Caminarás por mi conciencia y te hablaré 
como si yo fuese libre, 
he de mostrarte toda la tristeza de la tierra, 
iremos tan unidos que sea imposible distinguir 
.....nuestros pasos: 
la vida no es nada sin la muerte. 

.....El corazón colgado de los árboles 
canta a un pecho, tiembla, 
susurra canciones diminutas, 
pero yo tengo tus palabras ocultas 
y pienso colocarlas en la nada, sean carne. 

.....Partida como papaya o como flauta andina 
deseo tu fuerza en el suceso de la noche. 
Nadie me oye, pero yo me hablo a mí mismo 
todos los días, todos los siglos por venir 
y miro la lluvia que te reconoce 
mientras va durmiéndote. 
 
 
 
 
 
 
 

VIII 
 

.....Por los balcones te busco 
huelo el perfume para llegar a tu risa, 
ese olor de naranjas al otro lado del Océano. 

.....Has sido mujer y ahora pasas vibrando 
como metal entrado  al cuerpo, 
ser cada noche la flor que ronda los muros, 
ser nombre y aceptar su hora de asesinatos. 

.....Quiero que sepas que vuelve el estío y no puedo  
..........escribir su robor, 
no puedo jurar amistad sin hacerte daño. 
Las piedras colgadas en racimos jugosos 
miran la cordillera Andina, 
esa misma cabeza que me gusta acariciar 
mientras el canto de los grillos 
hace caer una a una todas las estrellas. ¿Es esto  
..........amor? 
Puedes reconocerme si tiernamente deshojas mi  
..........silencio. 

.....El sol levanta el vuelo para verter su savia 
sobre nuestras caras, 
busca las palomas de la voz, 
las águilas de la amargura, 
otro extraño suceso del acantilado. 
Busca florecer poseído del rubor joven 
y todo porque envidia nuestro enjambre de formas 
porque envidia el giro alegre del pulso y su segundo  
.....sin aliento. 
Destronado reino de ruiseñores 
en las noches donde la angustia anda sola 
asolando las alas y los trigos, 
hacia los oros 
asesinando la virtud de hallarse sin deseos. 
El sol sabe que llega en un momento humano. 

.....Te alejaste con el sentimiento en lucha, 
rechazando el viento que yo te enviaba 
por el incendio de la noche, 
pero no sabías que tu voz de amapola 
tiraba de mis tendones, 
me hacia sentir la agitación de las alas en la cabeza; 
no cerré los ojos ni devoré el corazón, 
ni quebré la voz que me hace creer en las cosas, 

.....Lo inmenso era ser uno mismo 
igual que el cielo es el cielo. 

.....Las rocas abiertas por el rayo embisten con sus  
..........cuernos 
cuando pasas cantando, mujer fecundada por el  
..........silencio del río, 
inaccesible, agrandada por el canto azul de las  
..........estrellas, 
dando golpes a mi esqueleto 
porque no intento salir del agua impuesta por la 
..........distancia. 
Es inútil el cuerpo, 
elevar el instante con el gozo de la respiración 
volver a salir del huevo dorado. 
Es inútil caminar desnudos por el jardín, 
tú, enamorada y herida, 
has acordado la fecha para la muerte. 

.....Estás llorando porque has dado un paso para la 
..........eternidad 
y el círculo de tu pasión ha sido profanado por el 
..........odio. 
Hay que escuchar el silencio del trueno 
ser tormenta para el collar que ahoga la alegría 
dejar caer los pasos mientras los ojos se escapan. 
Hay que ver la intimidad, traer su cuerpo, 
vivir donde los meandros resuenan como enormes 
..........corazones. 
Hay que sentir el rigor de las noches, 
llevar un trozo de canción al reino triste. 
Lloras porque comienzas a descansar bajo tu forma 
..........de selva 
a latir en una noche que se hace casi diaria 
mientras la aventura 
pueda juntarnos en una elegía. 

.....Hoy que el sol es una flecha que busca el cuento 
..........rojo, 
dejo de andar para recoger la sangre que cae de mi 
..........herida, 
me detengo y converso con los árboles 
igual que tú hablas a la pradera y a los años; 
los árboles hacen callar al viento, 
fumo con ellos nuestra sonrisa 
al borde del algo donde estás dormida, 
en tus pechos los peces dibujan flores de tragedias, 
me sumerjo en tu llanto para que nazcan los pájaros 
al verano siguiente cuando el amor comprenda 
..........algunas palabras. 
Sé que basta abrir los ojos para dominar el mundo,  
a menudo lo dice la lluvia Azteca 
cuando la noche llega y aún estamos con la cabeza 
..........entre las manos. 
 
 
 
 

   XV 
 
 

.....CANTA la lluvia del Sur sobre los prados 
hoy que tanta memoria se agolpa en la brisa. 

.....Subimos al viento 
como si fuéramos a comer luz, 
se nos enreda en los ojos, en las manos, en los 
.....tobillos. 
Recuerdo la infancia 
y sus héroes que cabalgan 
.........................ignorando la otra mitad del corazón. 

.....Abiertas las primeras horas de nuestra vida 
el cielo extiende su plumaje dentro de nosotros. 

.....La lluvia continúa mojando los vientres de las 
..........madres, 
brinca por las cañadas, es una alegría fresca 
dilata los cuerpos del café, silba por los arroyos, 
no conoce la muerte ni su paso callado. 
Yo sé qué voz oculta corre cuando el parto es feliz 
allá donde los ojos vacíos señalan el fin de una casta. 

.....El día pone su otoño sobre la tierra 
y el otoño es maíz, violines  y plantas de silencio. 
Este es el gran himno de la lluvia del sur. 

.....Gritan las lunas entre las cañas, 
donde los pastores olvidan los besos quemados 
que aparecen de súbito en las rocas de la sangre 
para desplomarse con su terrible rebaño de soles 
..........diminutos. 
La lluvia es ya una adolescente con la voz muy alta. 

.....Acacias negras traídas de lejos 
salen al encuentro de la noche, 
llueve como todos los años. 
A nuestro lado el viento vuelca la luz, 
La desnuda sobre el lomo de nuestra risa y su tristeza. 

.....Continúo cerrando la herida pero el agua cae 
envuelta en un odio que es amor. 

.....Cae como si fuera a comerme 
y el pecho se abre el corazón para ver la angustia. 
En lo profundo es mayor esta serpiente. 
Asegura con raíces amargas el espanto 
de mirar y no ver la muerte, 
de temblar y no tener carne. 

.....Y tu rostro sigue mirándome, 
silban las hojas y a cada gota 
espero otra gota que dé el fin a mis días. 
Vivir es dejar de morir bajo esta lluvia, 
vivir es fecundar las rocas, 
buscar el verso que siente escalofrío 
enemigo de los trescientos hombres que mueven el 
..........destino. 
Si tienes algo que decir, dilo, 
no importa quién es el que viva o el que muera, 
porque ya has inclinado tu sombra 
sobre las rosas de allí y de aquí. 
Es noche y tus canas brillan. 

.....Basta poseer un lugar pequeño en el mundo 
para que el destino diario 
afile su metal de envidia 
y cultive un huerto donde el pasado crezca. 

.....Llueve y es noche oscura. 
La muchacha deja un rastro que da miedo beber 
pero canta enamorada, 
como cantan los ojos de la luz entre las flores del 
..........durazno. 

.....Hoy saltarán las estrellas al vacío 
cuando arranque los versos del silencio. 
No los puedo guardar como plumas, 
son la ira de todas las odiseas, 
las lluvias que emergen de la cabeza 
cuando la manada del cielo cae derrotada. 

.....No los puedo matar y arrojar al río.